Huevos de gallinas criadas al aire libre, sin jaulas, con una dieta natural. Proceden de proyectos de Guanacaste, San Carlos y Zarcero que dan prioridad al bienestar animal y a la alimentación local, sin antibióticos ni sustancias químicas nocivas. Huevos como deben ser: frescos, sabrosos y ricos en nutrientes.
En un mundo dominado por el ajo chino, tener un ajo criollo, producido sin pesticidas para cocinar en la casa, es un lujo que pocas personas conocen. Aromático, intenso, picante, repleto de sabor, sin pesticidas.